El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar se sitúa el extremo occidental del golfo de Almería. Sus 29.000 hectáreas de extensión se reparten en dos zonas bien diferenciadas: el área costera, formada por dunas y salinas, y la sierra de Cabo de Gata, de origen volcánico, en cuyo extremo se localiza el romano "Promontorius Charidemi" y sobre éste, el Faro de Cabo de Gata, a pocos quilómetros de unas grandes salinas. Para un recorrido marino, resulta aconsejable dirigirse desde La Punta Baja hacia Las Negras, para terminar al final del Parque frente al epectacular faro de La Mesa Roldán. Durante el trayecto se intercalan playas desérticas y acantilados. Poco después del Parque encontramos la Playa de Torre Vieja y la Isla de San Andrés, unos parajes maravillosos bastante resguardados, y en el que se puede disfrutar de diversas actividades deportivas. La sorprendente transparencia de sus aguas permiten realizar -además de variadas modalidades de pesca- magníficas incursiones fotográficas submarinas.
En el área costera del Parque se encuentra el principal espacio húmedo de la provincia. Más allá de esta zona, el Parque deja paso a la sierra y los típicos desiertos almerienses. Sin ninguna duda, el de Tabernas encierra un singular encanto, gracias a sus rocas descarnadas y sus vertientes peladas. El Parque posee enclaves de gran interés para el visitante, desde el Puerto Deportivo de San José hasta antiquísimos aljibes y norias, además de peculiares formaciones naturales -calderas volcánicas y lavas columnares- que lo convierten en un paraje de marcada personalidad andaluza.
El Pa rque supone una buena excusa para las internadas en tierra firme, con multitud de recorridos a pie, en bicicleta o en vehiculos todo terreno. Las altas temperaturas medias y las escasas precipitaciones -200 mm. anuales- han provocado una flora en el Cabo de Gata en la que destacan las especies adaptadas a soportar la ausencia de agua durante largos periodos de tiempo. Algunas especies, como el azufaifo, sólo se localizan en el Parque y en ciertas regiones áridas del norte de África. También existen importantes poblaciones de la única palmera autóctona del continente europeo: el palmito. Dentro de la amplia y variada comunidad de aves (con más de 169 especies reconocidas), destacan el flamenco, el camachuelo trompetero, la alondra de Dupont, el águila perdicera, la avoceta y la cigüeña. Entre los reptiles se encuentran el lagarto ocelado y la víbora. Hace años en la costa se veían focas monje, desaparecidas en 1974, si bien existe en la actualidad un programa para su reintroducción en estas costas.